La llegada a casa con un bebé prematuro: cuidados

prematuro

Tener una hija o una hijo prematuro, no es fácil. Asumir que nuestro bebé va a nacer antes de tiempo. La incertidumbre que eso provoca, el miedo. Conocerle a través de una incubadora donde de repente, todo lo que pensábamos que serían nuestros primeros días como familia, se desmoronan. Pero somos fuertes, y poco a poco, asumimos que nuestra maternidad, la manera de conocer a nuestro hijo o hija, ha resultado ser diferente de lo que teníamos planeado, y nos ponemos en marcha para saber cómo será, pues, esta nueva forma de cuidar y de convertirnos en mamá o papá.

Cuando estamos en el hospital, tenemos la certeza de que está en las mejores manos. Todo tipo de personal sanitario vela por la salud de nuestro recién llegado bebé. Enfermeras, pediatras y especialistas están atentxs a todas las circunstancias que puedan surgir. Y lo más importante, saben perfectamente qué hacer en cada caso. Es una tranquilidad absoluta en ese sentido, no cabe duda.

Y llega el alta. Nos vamos a casa, por fin. Dejamos atrás la que ha sido la casa de nuestro hijo o hija por un tiempo, y entramos por la puerta de nuestro hogar con nuestro pequeño/a en brazos. Y muy probablemente, nos asalten las dudas. ¿Cuáles son los cuidados de un bebé prematuro? ¿Sabré hacerlo bien? ¿Qué debo tener en cuenta? ¿A qué debo estar atento o atenta? ¿Cuáles son los cuidados a los que debemos prestar más atención?

¿Cuándo podremos irnos a casa?

prematuro

Si bien es cierto que no existe una pauta fija para saber cuándo nos iremos a casa con nuestro pequeño pues cada caso es único y se pueden dar diferentes factores a valorar, sí hay una serie de pautas que podrían considerarse de base para que nuestro hijo o hija, reciba el alta.

¿Cuáles serían esas pautas? Todas tienen un punto en común, asegurar la autonomía en las funciones vitales más básicas de un bebé, y por tanto, su salud. Veamos:

  • Su respiración, punto clave en un prematuro, debe ser estable. Cabe la posibilidad de que un niño o niña prematura pueda recibir el alta utilizando en casa un monitor de control respiratorio para controlar que, efectivamente, esa estabilidad se mantiene en el tiempo.En cuanto a la respiración, lo más probable es que no reciba el alta hasta que no pueda respirar solito o solita, sin apoyo de oxígeno pero no siempre es así, y pueden darse casos en los que el niño o la niña, vuelva a casa con oxígeno de apoyo. En este caso, en el hospital nos explicarán cómo suministrar el oxígeno en casa.
  • Estabilidad para mantener el calor corporal.
  • Si no hay una patología que lo impida, la alimentación en el momento del alta será por succión, tanto si es pecho como biberón.

Si bien estas son, como apuntábamos antes, tres premisas básicas, no son una regla fija y están sujetas a adaptaciones para cada caso concreto.

La llegada a casa con un bebé prematuro: qué cuidados debemos tener en cuenta

prematuro

Podemos hablar de cuatro puntos clave en lo que a cuidados se refiere que si bien al principio pueden resultarnos un poco abrumadores, una vez instalados, serán como si siempre los hubieras hecho.

  • Alimentación. Si hemos optado por la lactancia materna, es muy útil que salgamos del hospital empapadas de información. Lo mejor, siempre, es c0nsultar con especialistas en la materia y saber pautas claves para por ejemplo, problemas de agarre, o crisis de lactancia, la frecuencia de las tomas, etcétera.

Estar informadas nos dará seguridad y nos ayudará a estar más relajadas. Si optamos por lactancia artificial, de igual forma debemos tener claras cuáles son las mejores leches para nuestro bebé, frecuencia de tomas, cantidades, etcétera.

  • Control de citas. Es probable que una vez recibida el alta, tengamos que acudir a visitas con diferentes especialistas que comprobarán que nuestro hijo o hija sigue desarrollándose como corresponde. Parece una obviedad decir que no debemos saltarnos estas citas, pues son sumamente importantes para detectar cualquier problema que pueda surgir, pero lo cierto es que una vez en casa no sería raro que con la vorágine que supone muchas veces la adaptación, podamos olvidarnos de la fechas de una consulta.

Es fácil, posits en la nevera, avisos en el móvil… y dentro de este apartado, incluiríamos también las visitas a nuestro/a pediatra que nos guiará en estos primeros meses, comprobará el calendario de vacunación, las pruebas de audición… y nos aclarará dudas que puedan surgir.

  • Enfermedades. Es muy importante tener claro qué enfermedades suponen un riesgo mayor para nuestro hijo o hija por su carácter prematuro. Estas son, generalmente, afecciones de tipo respiratorias.

Debemos hacer hincapié en evitarlas con el lavado de manos frecuente y evitando que entre en contacto con personas que se encuentren enfermas.

  • Temperatura. Es habitual que los prematuros tengan una menor grasa corporal que un recién nacido a término y se recomienda tener en cuenta esta circunstancia a la hora de controlar la temperatura de nuestra casa. La temperatura ambiente deben oscilar entre 21º y 24º y la temperatura corporal de nuestro hijo u hija entre 36.5º y  y 37.

No debe pasar frío pero tampoco, calor, lo que supone un factor de riesgo para la muerte súbita del lactante.

Vas a hacerlo muy bien

prematuro

Más consejos útiles que nos ayudarán son practicar el método canguro en casa. A nuestro bebé le ayudará a sentirse seguro, reconfortado en nuestros brazos pero no solo eso, el método canguro tiene numerosos beneficios tanto para niños y niñas nacidos a término, como sobre todo, para un bebé prematuro. Ayuda a nuestro hijo o hija a regular su respiración y su calor corporal. Para ello, podemos hacernos con un buen portabebés (que sea ergonómico) y también, aprovechar para descansar con nuestro hijo piel con piel, descansará él y descansaremos nosotras. Recordemos que nuestro peque necesita una mamá y/o un papá descansado.

Y para un momento, cierra los ojos y respira. Piensa que lo más difícil ha quedado atrás. Los momentos de mayor incertidumbre, pruebas casi diarias, las visitas a la incubadora… ya han pasado. Ahora, nuestro pequeño gran campeón comienza una nueva etapa. Es tiempo de crecer, jugar, reír y comenzar su vida fuera del útero y del hospital.

Si ya, de por sí, convertirse en mamá o papá es una montaña rusa de emociones, dudas y sentimientos, quizá estas sensaciones se vean incrementadas cuando el inicio de esta aventura ha sido abrupto y nos ha descolocado. La base para disfrutar de la llegada a casa y el comienzo de nuestra crianza con nuestro hijo o hija debe ser, sin duda, la confianza.

Confianza en nuestro instinto por un lado, y por otro, en la información de la que nos hemos empapado. La que tú mismo o tú misma, has buscado y por la que has llegado a leer estas líneas. Y permíteme decirte que lo vas a hacer muy bien.

(Visited 26 times, 1 visits today)

Leave A Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.