Acoso escolar ¿Qué hacer cuando a nuestros hijos e hijas son víctimas? Parte I – Signos de alerta

acoso escolar

El acoso escolar es una gravísima situación que en España, sufren un 1 de cada 10 alumnxs en las aulas. Estos datos, recogidos por “Save de Children“, son absolutamente vergonzosos.

Yo sufrí bullying. Sé lo que se siente cuando día tras día, el colegio se convierte en un infierno.

Nunca he hablado de ello en el blog pero lo haré en un futuro próximo. Mi caso fue como el de otros muchos niños y niñas, pero mis profesores y profesoras lo etiquetaban de “cosas de niños“. No fue hasta que mis padres, hartos de ver la pasividad del centro, intervinieron y exigieron una solución al centro.

Cuando ya has pasado por esta situación, es más fácil (por desgracia) estar alerta ante esta situación. Mi hijo, terminó el curso anterior con pesadillas, despertares nocturnos e incluso, sonambulismo. Gracias a su pediatra, detectamos que ese comportamiento provenía de un acoso escolar por parte de compañeros de clase.

Llegó el verano y todo volvió a la normalidad. Teniendo más claro que nunca el origen del problema, decidí comenzar a informarme sobre qué pasos hay que seguir si un niño o una niña sufre acoso escolar

Hoy en el blog os hablo de ello, de cómo actuar y qué pasos seguir en cuanto detectemos la más mínima sospecha de acoso en las aulas

No os voy a hablar, esta vez, de mi caso en concretoahora. Para ello, prefiero utilizar un post de experiencia. Tampoco os voy a contar el caso concreto de mi hijo porque actualmente estamos tramitando su caso y por el momento, preferimos mantener la privacidad.

Pero sí os voy a hablar de las señales que nos alertan. De cómo hablar con los niños y niñas para corroborar si existen un problema y qué hacer, en ese caso.

¿Está sufriendo nuestro hijo o hija, acoso escolar?

acoso escolar

Este tema es complejo y no se puede compactar en un solo post. Además, me parece muy importante que expertos en el tema así como psicólogos especializados tengan también voz para informar y darnos pautas

Este será solo un primer artículo de varios donde daremos pautas, hablaremos con asociaciones, expertos e iremos recogiendo toda la información en torno a este complejo tema. Por un lado, no queremos quedarnos nada en el tintero y por otro, buscamos ofrecer un abanico de herramientas para padres, madres, tutores o familiares que así las necesiten.

Hoy, vamos a hablar de las señales que nos alertan de que nuestro hijo o hija puede estar siendo víctima de acoso escolar

Señales de alerta

Los psicólogos y expertos en acoso (y ciberacoso) establecen tres parámetros de alerta que pueden indiciar que nuestro hijo o hija, estaría sufriendo acoso escolar.

Síntomas físicos y/o psicosomáticos

Pérdida del material escolar o enseres personales así como ropa o calzado

Lesiones que el niño no explica o justifica con excusas poco creíbles.

A menudo, también simulan enfermedad (dolor de cabeza, dolor de tripa…) para intentar no ir al colegio o que acudamos a por él durante el transcurso de las clases.

A menudo, también simulan enfermedad para intentar no ir al centro o que acudamos a por él al centro escolar.

En esta línea, también ocurre que de repente, el niño o la niña, comienza a tener pesadillas nocturnas.

En nuestro caso en concreto, ese fue el primer signo que nos puso en alerta. Mi hijo mayor comenzó a despertarse de noche llorando e incluso, se levantaba de la cama con ansiedad y angustia. 

Los hábitos alimentarios también se pueden ver afectados. Los niños pueden perder el apetito a raíz de un estado de ansiedad o nerviosismo.

Cambios en el comportamiento y rutinas 

Un ejemplo muy evidente que podemos englobar aquí, es un bajo rendimiento escolar.

Un niño o niña que comienza a sacar malas notas, puede estar reflejando un caso de acoso. Aunque no es la única razón, sí debemos valorar qué ocurre detrás de un cambio en el rendimiento escolar .En cualquier caso.

Por otro lado ¿tiene tu hijo o hija un cambio significativo de comportamiento los fines de semana respecto al resto de la semana? Si el domingo por la tarde comienza a encontrarse nerviosx, ansiosx, triste… también es otro signo de aviso.

Esto es lo que lxs psicólogxs denominan “ruptura biográfica“. 

Abstracción 

acoso escolar

Una ida errónea que los padres tenemos (y me incluyo) sobre toda la esfera del acoso escolar, es que nuestros hijos e hijas, si lo sufren, inmediatamente nos lo contarán y expresarán su miedo.

Una ida errónea que los padres tenemos sobre toda la esfera del acoso escolar, es que nuestros hijos e hijas inmediatamente nos lo contarán. Esto es un error.

Error.

Por desgracia, esto no es así en la mayoría de los casos. Lo sé tanto por mi hijo, como por mí y por casos a mi alrededor que he visto de cerca.

Los niños, en la inmensa mayoría de las ocasiones, no expresan este abuso por diversas razones.

Miedo

Una de las principales razones, es el miedo. Miedo a que el acosador/a tome represalias o le acuse de “chivato“.

Intimidación y baja autoestima

Ser víctima de acoso provoca una baja autoestima de la que es difícil escapar. De igual forma, la intimidación que se pueda estar ejerciendo sobre los niñxs puede provocar que ellxs no quieran que los adultos se enteren de lo que de ellos se está diciendo. Sea cierto, o no. 

Cuando eres niñx o adolescente, a menudo, sentimos que los adultos no van a comprender nuestros problemas. Si además, están inmersos en una esfera de acoso, pueden verse socialmente aislados.

Por último, las víctimas de acoso temen, también, ser rechazado por el resto de sus compañeros o amigos si deciden contar a los adultos lo que está ocurriendo.

La detección temprana

El acoso escolar es un monstruo poderoso que no solo duele en el momento de la burla o del puñetazo, sino que deja heridas que tardan mucho en cerrar.

Los expertos advierten que las consecuencias que el acoso puede provocar a largo plazo. Estos incluyen desde problemas emocionales o de comportamiento (como la ansiedad, la agresividad o el aislamiento), a alteraciones cognitivas en los casos más graves (como déficit de atención, intolerancia al estrés…)

El apoyo de los padres, madres y personas del entorno cercano al niño o la niña debe ser incondicional. Escuchar a nuestro hijo, apoyarle y tomar medidas a la más mínima sospecha de acoso, es fundamental.

Es clave no culpabilizar nunca a la víctima ni quitarle importancia con la típica (y odiosa) creencia de que son “cosas de niños” o el “pégales tú más fuerte“.

En definitiva, debemos estar atentos a los signos de alerta y si se dan, hablar con nuestro hijx. No dejemos que el monstruo del acoso escolar tenga vía libre. Es nuestra responsabilidad criar hijos a nuestros hijos en el respeto y brindarle las herramientas para que sepan cómo actuar.

Hay padres y madres de niños acosadores que refuerzan su actitud quitando importancia o no queriendo enfrentar dicha situación. La educación en casa es fundamental y nunca se puede dejar de lado una situación tan grave. No solo por el bien de sus compañeros y compañeras, sino por para él mismo.

Tan importante (o más) es consultar con expertos y poner medidas si nuestro hijo es víctima, como si es acosador. 

Es nuestra responsabilidad como padres y madres y como sociedad criar a nuestros hijos e hijas en un entorno libre de maltrato, violencia que les permita desarrollarse felices y libres.

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