Botiquín para viajar con niños: ¿qué imprescindibles no debemos olvidar?

Botiquín para viajar con niños

Cuando viajas con niños, las maletas se multiplican y hay que preparar todo con tiempo si queremos estar preparados ante imprevistos que puedan surgir. Y surgen, no lo dudéis. Por ello, es fundamental preparar un buen botiquín para viajar con niños que incluya todo lo que podamos necesitar en casos de fiebre, mareos, picaduras de insectos…

Es fundamental reunir una serie de tips para viajar seguros con niños y una premisa fundamental es preparar un botiquín que pueda solventar cualquier imprevisto. Cuando viajamos a nuevas ciudades o pueblos, no siempre es sencillo encontrar una farmacia o incluso, si el imprevisto nos pilla en pleno viaje, la cosa se complica un poco más.

¿Sabes qué llevar en tu botiquín de viaje cuando nos vamos de vacaciones con niños? Picaduras, fiebres, malestar estomacal o alergias son solo algunos de los inconvenientes que pueden surgir.

¡Toma nota!

Botiquín para viajar con niños: ¿qué imprescindibles no debemos olvidar?

Botiquín para viajar con niños

Para que no se nos escape nada en nuestro botiquín para viajar con los peques, lo ideal es hacer una lista y dedicar un pequeño neceser o botiquín en exclusiva para todo lo necesario. Así, nos aseguramos de que no se nos olvida nada y si necesitamos cualquiera de los productos, podremos encontrarlos fácilmente en el neceser.

Crema solar

Un imprescindible, sin duda. Los expertos recomiendan que utilizar foto-protección alta, de 30, o muy alta, de 50+ y renovarlo cada dos horas.

Es importante recordar que productos como las cremas solares hay que renovarlas cada año, pues pierden propiedades de un verano a otro. No obstante, en los botes de todas las cremas podemos encontrar un icono con un bote destapado y al lado, un número seguido de una M. Ese número nos indica los meses que puede estar abierta la crema sin perder propiedades.

Medicamentos

Botiquín para viajar con niños

Esperemos no tener que utilizarlos, pero si un virus se cruza en nuestro camino o el de los peques mientras estamos disfrutando de las vacaciones, lo mejor será que tengamos medicamentos básicos cerca para encontrarnos mejor cuanto antes.

Los básicos:

Antidiarreicos.

Puede ocurrir, virus aparte, que cuando viajamos, la flora se resienta por el cambio de agua, por comidas más pesadas… En este caso, un antidiarreico puede ser muy útil.

Es imprescindible que ante cualquier duda, contactemos con un médico, especialmente si hablamos de niños pequeños o bebés.

Laxantes.

Los trastornos digestivos pueden venir también del lado contrario y hacernos sufrir estreñimiento. Un laxante puede ser un aliado para los adultos. En el caso de niños pequeños, siempre es recomendable consultar con el farmacéutico y/o con un médico.

Antihistamínicos.

Si tenemos hijos alérgicos ya sabemos la importancia de viajar siempre con antihistamínicos a mano.

Si hablamos de alergias alimentarias o a picaduras de insectos, es básico incluir un autoinyectable de adrenalina.

Mi hijo mayor es alérgico a los frutos secos y su alergólogo nos da todos los años dos recetas de los “bolígrafos” (autoinyectables) de adrenalina para que lo llevemos siempre encima. Es importante recordar que aunque no hay que llevarlos refrigerados sí es necesario que se mantengan protegidos de la luz (la adrenalina es sensible a la luz) y a temperatura ambiente que no superen los 25 grados.

Antigripales.

Ya sabemos que no hay nada que cure la gripe pero sí podemos utilizar antigripales para aliviar los síntomas.

Antipiréticos y antiinflamatorios. Los medicamentos que utilizamos habitualmente para bajar la fiebre y como antiinflamatorios en los peques son los que debemos incluir en nuestro botiquín para viajar. Un tip es llevar apuntado en un papel las dosis exactas para nuestros hijos.

Pastillas para el mareo.

Sobre todo si nuestros hijos se marean de forma habitual, pero en cualquier caso, incluir un fármaco para prevenir el mareo o cinetosis (trastorno producido en el organismo a causa del movimiento) será muy útil porque nunca se sabe cuándo puede ocurrir y es una sensación realmente desagradable que puede amargar el viaje a cualquiera.

Sueros de rehidratación oral.

Sí, las gastroenteritis suelen hacer su aparición en estos meses de calor y si nos toca, mejor ir preparado. Podemos elegir los típicos sobres que se deshacen en agua o los que ya vienen preparados en bricks para tomar. Estos últimos, además, suelen incluir probióticos en su composición.

Los habituales:

Recordar incluir los medicamentos que nuestros hijos tomen a diario si es el caso. Parece una obviedad pero al ser un medicamento de uso diario, se puede olvidar incluirlo a última hora.

También es imprescindible calcular las dosis necesarias para todo el tiempo que vayamos a estar fuera, acudiendo al pediatra para que nos haga una receta en caso de necesidad.

Si se nos olvidara (que a mí me ha ocurrido), el procedimiento más sencillo es buscar un centro de urgencias y exponer el caso al médico para que nos haga una receta nueva y acudir a una farmacia.

Importante: Nunca suministrar medicamentos nuevos a los niños (ni a los adultos) sin consultar a un especialista. Bien a un farmacéutico o bien a un médico que corrobore que es el medicamento adecuado, las dosis, etcétera.

Repelentes y calmantes

Botiquín para viajar con niños

Las picaduras de insectos son un auténtico rollo y pueden causar un gran malestar en los peques. Para evitarlas, lo mejor es utilizar un repelente. Ninguno es 100% eficaz, sí ayudará disminuir los picotazos.

Para aliviar, un calmante. Los que tienen formato de stick o barrita suelen ser muy cómodos de aplicar y se pueden llevar varios encima (tanto en el coche, como en el bolso, el botiquín…)

Algunos insectos, como la garrapata, pueden provocar enfermedades asociadas como la de Lyme o la Tularemia. Si tenemos dudas de qué insecto ha picado a nuestro hijo o notamos cualquier reacción atípica, lo ideal es acudir a un centro médico.

Curas – sanas

Los niños se caen, se hacen heridas, moratones, chichones… es lo habitual cuando están explorando y es síntoma de que lo están pasando bien. Para todas esas pequeñas heridas de guerra, nos vendrá bien incluir en nuestro botiquín:

  • Tiritas
  • Agua oxigenda
  • Alcohol
  • Apósitos
  • Vendas
  • Esparadrapo

Incluir, también, apósitos para rozaduras que nos calmen en caso de grandes caminatas, calzados que nos han hecho daños, ampollas…

Un termómetro

Un termómetro (o un par si eres especialmente previsor) es muy útil para comprobar si hay fiebre y cómo evoluciona.

Muy útil:

Es también muy útil anotar en una libreta los números de teléfono de servicios sanitarios o de urgencias cercanos al lugar donde vayamos a estar alojados así como de farmacias 24 horas o cercanas a nuestro lugar de veraneo.

Si vamos a viajar fuera de España, es necesario llevar la tarjeta sanitaria europea. Se puede solicitar online o en las oficinas correspondientes.

El botiquín para viajar debe ir siempre en lugar lo más fresco posible y protegido del sol. ¡Recuerda comprobar también la fecha de caducidad de los medicamentos!

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