La vuelta a casa después de dar a luz: sugerencias que yo habría querido escuchar

después de dar a luz

Con el nacimiento de mi primer hijo y la vivencia de la vuelta a casa del hospital después de dar a luz con un puerperio bastante catastrófico, decidí sin duda, cómo no quería que fuera el de mi segundo hijo. La experiencia es un grado y aunque no es infalible porque con el tiempo la memoria se difumina o incluso llegamos a alterar los recuerdos. sí sabía qué cosas no quería repetir.

Sugerencias para la vuelta a casa después de dar a luz

Hoy, os traigo unos tips que yo ahora, en la distancia, veo muy claros y lógicos. Esto es sólo mi opinión, no un decálogo pero sí creo que sirven para reflexionar. Hubiera agradecido que a mí también me contaran estas cosas después de dar a luz.

– Las visitas

El tema de las visitas, es complejo. A todos nuestros familiares y amigos les apetece conocer al nuevo miembro de la familia, es lógico. Pero ¿sabéis que? hay tiempo de sobra.

Desde que fui madre, nunca he visitado a unos recientes papás antes de que su bebé cumpla su primer mes (a no ser que me lo hayan pedido de forma expresa). Es muy normal que a los recientes papás les apetezca estar tranquilos, tener un tiempo de recogimiento, acoplarse a la nueva situación y descansar. Si no quieres visitas, dilo, y no te sientas culpable.

Si no quieres visitas, dilo, y no te sientas culpable

En el caso de que sí te apetezcan las visitas porque quieres compartir este mágico momento con tus familiares y amigos, sólo una sugerencia: regula los horarios y cuando te sientas abrumada, dilo sin cortarte. 

 – Desconecta siempre que lo necesites

Apaga el móvil, pide que te llamen más tarde y desconecta siempre que lo necesites. Es fundamental el descanso físico y mental en el puerperio.

A mí, lo que el cuerpo me pedía era recogerme en mi concha junto a mi bebé. Pasé por momentos en los que me sentí especialmente culpable por querer desconectar, hasta que mi maravillosa matrona me dijo que no se me ocurriera sentirme mal, que es algo natural y que en absoluto, debemos sentirnos mal por ello.

–  Duerme cuando duerma el bebé

En mi primer embarazo, no le di tanta importancia al sueño. Mi mayor dormía como un tronco y aunque se despertaba cada dos horas a la teta, caía redondo enseguida. Luego llegó Ixeya, mi hija, y aprecié el tiempo de sueño como un tesoro. De hecho, dejadme que me desahogue y os cuente que está apunto de cumplir los dos años y aún no ha dormido ni una sola noche del tirón, la noche que se despierta sólo tres veces, para mí son noches buenas.

– Sugiere a la gente que venga a verte que te traigan tuppers ¡muchos!

Cuando ya te apetezca recibir visitas, es probable que la gente te pregunte antes si necesitas algo. Aprecia tu tiempo ¡pide tuppers de comida que sólo sea calentar, y listo!

Lo normal cuando acabas de ser mamá, es que no te apetezca cocinar y apreciarás mucho tener tuppers que sólo sea calentar ¡y listo!

– Si tienes dudas con la lactancia, pide ayuda

Mi primera lactancia, la salvó un grupo de asesoras cuando con la crisis de los tres meses, pensé que me estaba quedando sin leche. A la menor duda, consulta, pide ayuda. A una asesora, un grupo de lactancia cercano o llamando al teléfono de 24 horas, ¡hay múltiples vías de apoyo!

La mayoría de los problemas que surgen con la lactancia se solucionan con apoyo y asesoramiento profesional.

– Sal a pasear un ratito todos los días

Salir de las cuatro paredes del hogar ayuda a despejarse. Pasear un ratito y realizar una actividad que nos guste especialmente como tomarnos un café en una terracita, un helado de esos que tanto te gustan, o una sesión teta en el cine ¿qué te apetece?

– Las tareas de la casa pueden esperar

No somos máquinas. La lavadora se puede tender más tarde, no hace falta fregar los cacharros nada más terminar de comer ni el suelo tiene que estar reluciente.

Yo me empeñé en tener la casa siempre apunto y fue un tremendo error. Hay que aprovechar para disfrutar de nuestro bebé y de la nueva etapa que comienza. Hay que relegar si se puede, y si no, tomárselo con mucha calma.

– Busca tribu y apóyate en ella

Comencé a escribir este Blog y a adentrarme en la Blogsfera maternal al poco tiempo de nacer mi hijo mayor y aunque no lo hice de forma consciente, sé que en el fondo, estaba ávida de tribu.

Compartir experiencias, sentimientos, pedir consejos y encontrar apoyo en otros papás que están en nuestra misma aventura es sanador. Hoy en día, sigo teniendo una amplia tribu y doy gracias que así sea. La maternidad en soledad es mucho más difícil.

Hay un proverbio africano que me encantan, dice: para criar a un niño, hace falta una tribu entera. Tribu, fundamental.

– Disfruta

Es algo que repetimos y oímos a menudo, lo sé, pero es totalmente cierto. La etapa de bebé pasa rápido y aunque en muchos aspectos es abrumadora, es una etapa que nunca volverá, los niños crecen muy, muy rápido.

¿Y vosotros, qué consejos daríais a una madre para después de dar a luz? ¡Contadme!

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