Anginas y vegetaciones en niños: cuando hay que operar

Operación de anginas en niños

Ahora que ya hemos pasado por la operación de anginas y vegetaciones de mi hijo mayor, os cuento nuestra experiencia.

Decidimos operar porque consideramos que el resultado era mucho mejor para su calidad de vida que no hacerlo. Sopesamos mucho todos los pros y contras, no nos lanzamos a la operación de anginas y vegetaciones sin más.

Antes de la operación

Ramiro no era un niño que se pusiera enfermo muy a menudo, es decir, que no ha sido el típico caso de niño que operan porque está con fiebre de 39 cada dos por tres, pero sí tenía otros problemas derivados de las anginas y vegetaciones que dificultaban una vida normal de un niño de 5 años.

Desde hacía un año y medio teníamos una máquina de aerosoles en casa y un tratamiento permanente. 

Pero yo diría que lo peor, eran las apneas. Debido a ellas, no descansaba bien por la noche y estaba muy irritable durante el día.

Tampoco podía correr tranquilamente porque rápidamente se cansaba.

Roncaba muchísimo, sólo respiraba por la boca e incluso, tenía problemas de pronunciación.

Vamos, que sí  limitaban su día a día, y mucho. Por eso, decidimos operar.

A mi hijo le pusieron en lista de operar preferente y aún así, hemos estado un año de larga espera.

El prepoperatorio

El preoperatorio es muy sencillo: una analítica, unas cuantas preguntas sobre alergias y poco más. A mi mayor, de hecho, ni siquiera le hicieron placas ni electros.

[pullquote]El preoperatorio es muy sencillo: una analítica y unas cuantas preguntas sobre alergias y posibles antecedentes de interés.[/pullquote]

El preoperatorio de los niños sólo dura tres meses. 

En cuanto a la preparación del niño, depende un poco de la edad.

Nosotros decidimos contarle todo desde el principio a nuestro hijo (que ya sabéis que tiene 5 años) y me alegro muchísimo de haberlo hecho porque eso facilitó mucho todo.

¿Cómo preparar al niño?

Ramiro sabía que le iban a operar y todo lo que eso implicaba.

Le explicamos todo: que estaría dos días en el hospital, que le tocaría algún que otro pinchazo, que entraría solito a quirófano.

Le hablamos también de todo lo bueno que iba a significar este proceso, que si bien estaría un par de días un poco molesto, también significaba dejar de vomitar por las noches y las mascarillas diarias, dormir mucho mejor y poder correr sin fatigarse tanto. ¡Ah! y que iba a tener algunos regalos seguro, eso también ayudó mucho.

Nos llamaron para operar con un poco menos de una semana de antelación.

Mi hijo ingresó un Domingo por la tarde para operar el Lunes por la mañana. Aquí se sigue ese protocolo, pero varía de unas comunidades a otras. Hay sitios donde se ingresa el mismo día de la operación.

Cuando llegó el Domingo mi hijo estaba súper tranquilo. Se me ocurrió decirle que eligiera un peluche para que le acompañara durante los días de hospital y la verdad, fue una idea estupenda porque se sintió más seguro y acompañado sobre todo el ratito que se quedó sólo en quirófano (solo, se entiende, sin papá y mamá).

[pullquote] Que el niño se lleve su peluche favorito es una idea estupenda para acompañarle cuando se sienta con miedo [/pullquote]

El peor rato fue el de poner la vía, que además, al día siguiente hubo que pinchar de nuevo ya que se había salido. Más por el miedo que los niños suelen tener a las agujas que por el dolor que le pueda suponer en sí, porque él mismo reconoce después que fue más el susto (palabras textuales) pero pasó muy mal rato.

La operación de anginas y vegetaciones

Operación de anginas en niños

Fueron a buscarle a primera hora de la mañana y nos dejaron acompañarle hasta la misma puerta del quirófano.

Mi hijo iba expectante y con un poco de miedo, pero muy sereno.

Pensé que lloraría o que se sentiría muy angustiado cuando nosotros ya no pudiéramos acompañarle, pero en absoluto. Una vez más, queda demostrado que muchas veces, lo pasamos peor los padres que ellos mismos.

La operación de anginas y vegetaciones duró apenas media hora. Pasado ese tiempo, el médico nos llamó por megafonía y nos explicó que todo había salido como lo esperado, que ya lo habían pasado a reanimación y que estaba despierto de la anestesia.

Nos comentó también el médico que iba a pasar como una hora y media o dos horas en reanimación y que si no había mucho ajetreo, nos dejarían entrar a uno con él.

Esto fue un absoluto alivio para mí, porque sentía la necesidad de estar con él, de acompañarle.

Le practicaron una extirpación total de las vegetaciones y una reducción de las anginas.

Reanimación y vuelta a planta

Entré a reanimación y, en un principio, la situación impacta bastante. Con varios cables conectados a su cuerpo, dormido pero llorando a ratos, bastante molesto. Incluso, vomitó y perdido sangre por la nariz, todo muy escandaloso, pero dentro de lo normal.

Es curioso, porque la enfermera, al poco tiempo de entrar a reanimación me dijo que las constantes vitales de mi hijo habían mejorado significamente, y eso que apenas había abierto los ojos unos segundos, lo justo para verme y volverse a dormir. Esto que puede parecer anecdótico, me resulta de vital importancia para empezar a ver la importancia de una política de acompañamiento en todos los ámbitos hospitalarios cuando hay niños de por medio.

[pullquote]Esto que puede parecer anecdótico, me resulta de vital importancia para ver la importancia del acompañamiento en todos los ámbitos hospitalarios cuando hay niños[/pullquote]

Aproximadamente, dos horas después de la operación, subimos a planta.

Quiero reseñar aquí un agradecimiento al equipo que acompañó a mi hijo durante todo el proceso: fueron muy cariñosos.

Operación de anginas en niños
¡Al osito de mi hijo también le pusieron el gorro para entrar a quirófano! y dejaron que le acompañara todo el tiempo.

El postoperatorio

El mismo día de la operación, Ramiro estuvo con goteros cada 8 horas y apenas refirió dolor.

La primera noche sí que estuvo más molesto con bastante tos, pero lo sobrellevamos con hidratación abundante y muchos mimos.

Pasadas 24 horas de la operación y tras revisarlo de nuevo el otorrino, le dieron el alta.

Las recomendaciones a seguir en casa fueron: reposo domiciliario durante una semana, bebidas y comidas frías, controlar temperatura y posibles sangrados, dormir con la cabeza un poco elevada y evitar hacer esfuerzos.

La primera semana es la única realmente en la que noté a mi hijo un poco más bajo de ánimos. Estaba decaído, con pocas ganas de jugar, mimoso y con mucho sueño. Comió muy poco, sobre todos los primeros días pero poco a poco fue recuperando la normalidad.

La semana siguiente, ya fue al colegio y al parque y hacía una vida completamente normal.

En conclusión

Meditamos mucho la operación de anginas y vegetaciones. Sopesamos los riesgos que supone una operación para un niño de 5 años, intentamos empatizar con lo que iba a suponer para él todo el proceso y algunas veces, incluso, yo casi me dejé llevar por el miedo y la preocupación. Ahora sé, que sin duda, hice lo correcto y en nuestro caso, ha merecido mucho la pena.

Mi hijo no ha vuelto a vomitar por las noches, duerme sin apneas y ha dejado de roncar.

Su carácter irritable durante el día ha desaparecido más allá de lo que se considera normal.

No quiero decir con todo esto que la operación de anginas y vegetaciones siempre sea la solución. También conozco casos de niños a los que se les ha corregido con el crecimiento sin necesidad de pasar por quirófano, o niños que no necesitan operarse de ambas cosas (como es el niño que compartía habitación con Ramiro y que únicamente fue operado de anginas) o incluso padres que han decidido no operar porque las molestias no eran tan significativas como para valorar la operación.

En fin, que como siempre, cada caso es distinto y cada padre o madre debe sopesar y elegir en su caso qué hacer. Pero si decidís operar, aquí tenéis ya mi experiencia, que yo me recuerdo a mí misma los días previos y todo se me hizo un mundo y de verdad, que los niños son mucho más fuerte de lo que nos pensamos y si además tienes un equipo médico que ayuda y empatiza como fue nuestro caso, el proceso se pasará mucho antes de lo que crees.

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2 Comments

  1. inma Dic 7, 2016 at 4:01 pm

    Gracias Elena! ahora mi peque lo operan en 15 días de tubos ventilación y vegetaciones, tiene tan solo 19 meses
    Lo que me tiene inquieta es como pasar el ayudo y postoperatorio, pues él tona tetita. ..y a ver cómo le digo que tiene que esperar.

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  2. Anónimo Feb 25, 2018 at 9:59 pm

    Gracias x la experiència mi hijos en semana lo operan con 5 @nos y solo pensalo me duele el alma

    Reply

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