La ictericia del recién nacido y el temido ingreso del bebé en lámparas.

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Newborn Under Ultraviolet Light

¿Qué es la ictericia del recién nacido?

La ictericia del recién nacido es un problema bastante común que se caracteriza por el color amarillo que adopta la piel y las zona blanca de los ojos del bebé (la esclerótica) debido a los altos niveles de bilirrubina en sangre que presentan los recién nacidos las cuales se pueden deber a diversas razones.

Durante el embarazo, la encargada de eliminar la bilirrubina del cuerpo del bebé es la placenta, pero cuando el niño o la niña nacen, éste trabajo es asumido por su, aún inmaduro, hígado y es probable que pase algún tiempo hasta que dicho órgano trabaje de forma eficaz.

Que el bebé tenga niveles altos de bilirrubina y un cierto tono amarillo es, en muchos casos (la mayoría) normal, se denomina icetirica fisiológica y no presenta ningún riesgo para el lactante ni hay que tomar ninguna medida especial, es más, si el bebé está siendo amamantado, ésto ralentiza la desaparición del “amarillo”, pero ¡ay, cuando la cosa no es así! ¿qué ocurre cuando la ictericia se debe a causas ajenas a las fisiológicas? pues hacen aparición las temidas lámparas y escuchas la tan temida frase “tu hija debe quedarse ingresada para tratamiento con fototerapia”.

Mi experiencia

Con mi hijo mayor, anduvimos durante su primer mes por el camino del miedo de que se tuviera que quedar ingresado en lámparas por una ictericia que no terminaba de ceder, pero sirvió con un control cercano por parte de su pediatra y varias analíticas para determinar que los niveles de bilirrubina bajaban, lentos, pero bajaban, y nos salvamos, y yo respiré.

Me producía un miedo atroz, temblera, sudores fríos y una auténtica desazón pensar que tuvieran que ingresar a mi hijo en lámapara y yo tener que volver a casa sin él, estar separados, perdernos los primeros días y horas juntos, pensar en él buscándome y necesitándome y yo no poder atenderle- Por eso, cuando a punto de darnos el alta con mi hija, la médico comenzó a hacerle analíticas también por la misma razón, me temí lo peor, otra vez.

La incompatibilidad sanguínea de RH

Ésta vez, además, se sumó una incompatibilidad sanguínea de la que nadie me había hablado, ni durante los embarazos, ni al nacer ninguno de mis dos hijos… no se trata de la conocida incompatibilidad sanguínea de Rh + ó – para la cual, te vacunan, se trata de una incompatibilidad de grupos, pues mis dos hijos tienen grupos sanguíneos distintos a mí. En el primer embarazo no hay problema, pero sí en los que vienen después, aunque insisto, ningún médico me había hablado del tema hasta el momento en el que mi hija comenzó con la ictericia a las 48 horas de nacida. Se denomina incompatibilidad feto- materna por el grupo sanguíneo ABO y es la más frecuente de todas, se presenta en madres con grupo 0 e hijos de los grupos A ó B, y una de sus posibles consecuencias es una ictericia que hay que tratar sí o sí y, en algunos casos, se puede necesitar transfusión.

Es una incompatibilidad de carácter leve, pero a veces requiere tratamiento, y así fue nuestro caso.

Las vulgarmente conocidas como “lámparas”, se refiere a un tratamiento de fototerapia que ayuda al bebé a descomponer la bilirrubina y, por ende, bajar los niveles de la misma hasta límites aceptables.

Nos dieron el alta a las dos 72 horas después del parto, pero debíamos volver al día siguiente para seguir controlando los niveles de bilirrubina de mi hija, y así lo hicimos. Cuando, 4 días después de nacer, me dijeron que ,o hija debía quedarse ingresada en lámparas, sentí una angustia enorme, no quería, era superior a mí, quemaba pensar en mi hija sóla en la cuna y necesitándome y yo sin poder atenderla.

Había luchado duro durante todo el embarazo y la pre-cesárea de urgencia para que, en un hospital donde el piel con piel es ciencia ficción, al menos no la dejaran sola (como hicieron con mi hijo mayor), para que su padre pudiera estar con ella en todo momento y para que, nada más salir yo de reanimación me la llevaran, sin biberones ni pasar ni un momento sola y, ahora, de repente, me encontraba con esto, me pilló desprevenida porque aunque el miedo estaba ahí, quise pensar todo el tiempo que ocurriría como con mi hijo mayor y bastaría con los controles únicamente.

¿Cuánto tiempo?

Le pregunté a la pediatra qué podía ocurrir si me negaba a dejarla ingresada, si no había posibilidad de que siguiéramos con los controles sin hacerla (hacernos) pasar por una separación forzosa y si no cabía la posibilidad de que los niveles bajaran por sí solos, o, al menos, no tener que ingresarla durante más de 5 horas seguidas. La respuesta fue clara, cuanto más tardáramos en ingresarla, más altos serían los niveles de bilirrubina lo cual se traducía en más tiempo ingresada en lámparas, y el tratamiento, además, debía hacerse seguido. No cabía opción B, o al menos eso me dijeron ellos.

Así que volví a casa con los brazos vacíos, eso sí, después de haberme extraído 2 biberones por si necesitaba comer “entre horas”, ya que sólo podía darla de mamar en sus horarios, los cuales se restringían a una toma cada tres horas. Así que así me encontré con mi cesárea recién hecha, las grapas, los pechos a reventar y conduciendo cada tres horas al hospital, donde esperaba ansiosa en la sala de lactancia ver a mi bebé en breves períodos de tiempo que a mí me sabían amargos y dulces a la vez.

Quizás a mucha gente le parezca una exageración, quizás otros padres, cuyos hijos han debido quedarse ingresados por otras cuestiones durante mucho más tiempo y en condiciones más duras, piensen que menuda quejica, quizás os parezca que 2 días pasan volando, quizás creáis que es fácil… pero no lo és, y os aseguro que es muy difícil separse de tu bebé cuando lo que quieras es no despegarte de él ni un momento.

A pesar de que me dijeron que probablemente en 24 horas pudiera llevármela a casa, finalmente tuvieron que ser 48 horas, que se hicieron largas y obtusas, pero que pasaron, sí, y que sofoqué con mucho piel con piel, muchos brazos y muchísimos besos.

¿Mi consejo para otros padres en ésta situación?

El primero, por supuesto, no hacer caso de la gente (como casi siempre), que te recomienda o te dice cosas como “aprovecha para descansar”, “si va a ser muy poco tiempo”, “si está estupendamente cuidada y ahora no se entera” etcétera, una vez más, insisto, haz caso a tu cuerpo y ha tu instinto y actúa en consecuencia.

Yo, en mi caso, a pesar de lo que me costaba moverme y conducir, acudí a todas las tomas cada 3 horas salvo a una, para la cual me dejé leche sacada porque en la toma anterior me dormí por un segundo cuando conducía al bajar del hospital y, desde luego, lo último que quería era estrellarme con el coche en éstas circunstancias (bueno, en ningunas).

El segundo, si lo necesitas, busca apoyo, en tu pareja, amigos y/o familiares, pero si necesitas estar sola, hazlo saber y pide que lo respeten, a veces estar con nosotras mismas es la mejor terapia, aunque sólo sea durante un período breve de tiempo, yo así lo sentí. No quise visitas ni llamadas hasta que mi hija no salió del hospital con su alta bajo el brazo y procuré pasar el mayor tiempo posible conmigo misma.

El tercero, cuando a tu hijo o hija le den por fin el alta, recupera el tiempo separados con mucho piel con piel, abrazos, mimos, besos y tiempo a solas para poder enamoraos de nuevo y re-conectar. Yo tuve un par de semanas en las que me encontraba muy triste, sin ganas de nada, con una tristeza que me embargaba y mi matrona me dijo que pasara muchos ratos piel con piel con mi hija a solas, sin hacer nada más, y así lo hice. Restringí las visitas, me olvidé de limpiar, fregar, lavadoras y demás (que puede esperar) y me dediqué a nosotras; fue una buenísima terapia y muy curativa.

¿Es posible un tratamiento de fototerapia sin separación?

Por último, hace poco conocí la opción de realizar la fototerapia mediante una almohadilla de fibras ópticas especialmente diseñada para ello, lo cual es una grandísima idea para no separar a la madre y al bebé. He investigado por la red y he descubierto varias marcas que la comercializan y, además, se está introduciendo en España tímidamente en algunos hospitales, aunque aún está lejos su implantación con carácter habitual.

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No conocía ésta opción cuando ingresaron a mi hija, pero aún así, en mi hospital no existe dicha opción (ni de lejos) y supongo que tardarán mucho en ofrecerla, aunque deberían, pues es un escalón más en la lucha por los partos y post-partos respetados y en la no separación del bebé de su madre si no es por fuerza mayor.

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4 Comments

  1. Nat Oct 15, 2015 at 4:59 pm

    Te entiendo perfectamente. Viví esa situación con mi primera y de momento única hija y aún lo recuerdo con dolor. En nuestro caso tras 5 días ingresados tras el parto, estuvimos más porque tuve anemia severa, nos mandan a casa diciéndonos que mi bebé tiene hiperbilirrubinemia por incompatibilidad de grupo AB0 y que tenemos que volver a los 2 días a hacerle analítica, lo hicimos y efectivamente habían aumentado los niveles pero volvieron a mandarnos a casa y al día siguiente otra analítica de control, esa vez ya se quedó ingresada. Estuvo 6 días ingresada con el tratamiento de fototerapia y yo yendo cada 3 horas a darle mi calor y la poca leche que me salía en aquel momento. Recuerdo terrible la sensación de “Soledad” en casa, sin ella, su cunita vacía y encima el agobio de que aún con el sacaleches no me daba ni para medio biberón…
    Evidentemente los padres que lean esto y sus hijos hayan sufrido enfermedades graves pensarán que es una nimiedad, y lo entiendo , pero al final cada uno vivimos nuestras experiencias y para mí ésta fue realmente dura.
    Ojalá se comercialicen en nuestro país esas mantas o al menos mantengan a las madres ingresadas y pongan a los bebés el tratamiento de fototerapia en la misma habitación.

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  2. ANGIE Oct 16, 2015 at 7:33 am

    Cómo te entiendo! Mi primero, fie como el tuyo, mu ha vigilancia y analisis y así pasamos…la segunda le hicieron la prueba a horas de nacer y aunno le habia subido mucho así q fueron vigilando (si nunca hablarme de la incompetencia ABO, a alguien se le olvidó????)… A 24h tenia los indicadores por las nubes… Asi q 72h d lámparas, tuve “la suerte” q como aun no era el momento dr dar el alta cuando nació i q tampoco estavamos en maternidad (pq no quedavan hab cuando nació) que pide quedzrme en el hospital, de dia me ponian la “caja” en la habitación i por la noche mi compañera de habitacion insistió q no le molestava y q la dejarán cuando las infermeras se la querían llevar (que amor de mujer!!) asi pasamos como pudimos.. Soportando sus lloros sin poder sacqrla porqué genia q estar minimo 3h seguidas, q horror…. Np havia como consomarla… Me saque leche para darse la bajo las luces pq hace mucho calor y se les seca la boca… No queria.. Me queria ami.. A demas de lo q sufría co oírla llorar tenia moedo q se deshidratada, sifmdava muchissima i tenia l apiel muy seca ahí debajo ?. Al final las 72h pasaron però mi niña fue los primeros meses de mo más llorona y pedia brazos todo el día… Estava convencida q la pobre sufría de esos malos momentos “de abandono” q pasó allí dentro ajnque me dijeran mil veces q no…nos fuimos a casa y nadie mz sijo nada de esa incompetencia (però donde tenian la cabezaaaa)
    Tercer hijo…. Este pobre… A 2h de nacer ya tenía la bilirrubina a un nivel miy preocupante, lo pusieron enseguida en lamaparas… Sin darme una duración aproximada… Estava muy alto y muy temprano, me dijeron q era grave… Q miedo… Analisis cada dia… Así tres días… Una vez mas mz quedé en el hospital con el però eqta vez no me ll dejaron la noche en la habitación.. Aunq mi compañera insistió tbn con q no le molestava la infermera no le hizo caso el niño no parava de llorar y entre la luz y el lanto nl se podoa quedzr…. Le oía llorar des d mi habitació… Q noche… Mz dikeron q en 3h me lo llevavan… Consegui dirmir un poquitin… Ciando mz desperté aun no tebia el niño y ya hacia mas d 4h q se lo habian llevado.. Me entri un miedo… Fui a la nurseri i el dormia… Y como yo tbn no querían despertarnos…. ‘p me gustó nada d nada.. Ninca sabre si le dieron de comer… Pq no jabia aguantado ni una sola vez esas malditas 3h durmiendo ni entonces’ i luego en casa… Allí me hablaron de ka incompatibilidady no entendían q con la segunda nadie lo hubiera mencionado… O sea que si jamás llega un cuarto… Ya puedo ir preparando mi mente a esz mal momento….

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  3. Virginia Ago 12, 2017 at 11:26 am

    Que importante es en estas situaciones que nos toco pasar el seguir el instinto, nadie me hizo incapie en lo importante que es que sienta tu cercanía, me hacían sentir tan incomoda por querer estar con ella, hasta que me revele y me planté una silla al lado de la lámpara de mi hija y decidí no moverme de su lado, vamos como una loca, me puse gafas de sol y cada vez que se movía le apretaba el bracito le hablaba; mama está aquí contigo, introducía la cabeza entre la lámpara y mi hija y la besaba su espaldita y otra vez mama está aquí contigo, casualidad o fantasía pero a las 8 horas de política de amor en exceso siempre con las miradas de las enfermeras encima incomodando, haciendo comentarios por lo bajo y por lo alto y poniéndomelo lo más complicado posible para que no fuera por las noches para que pudiesen ellas dormir a para ancha entre los bebes, sorteando todos estos abstaculos que te agregan con total falta de empatía al final cuanto más terca me puse y más hice sentir a mi hija mi presencia más rápido le bajaron los valores y me la lleve a casa por fin a las 72hs, siendo que en las primeras 42 no me dejaron casi acercarme y tonta de mi les hice caso cuando realmente el que tú te acerques no entorpece para nada la función de la fototerapia si no más bien el riesgo lo cortes tú al exponerte a esas radiaciones que en ese momento te saben a gloria por estar a su lado y sentir su olor,
    Al final somos simplemente animales acabados de partear y no hay nada en el mundo que te pida más el cuerpo en ese momento que estar al lado de tu cría,
    Y así tiene que ser y cuando no cosa que siempre me reprochare hay que dejarles una ropa con nuestro olor arrollada a modo de cerco para que sientan la protección y no estén ahí desnudis desamparados boca arriba, ellos ponen una tohalla arrollada, pues sustituyendo eso y aplicar poca atención a los consejos de enfermeras de turno que más bien priorizan su comodidad y privacidad, hay que estar ahí porque es derecho legal permanecer al lado de tu hijo las horas que te de la real gana exceptuando cuando les toca bañarlos que si están en su derecho de privacidad de cara a los otros bebes.

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  4. luza hernandez Jul 1, 2018 at 10:00 pm

    Acabo de leer el articulo estoy ahora mismo con las manos vacias y el corazon roto, he tenido que dejar a mi niño ingresado que dolor tan grande, me siento identificada contigo y agradezco profundamente tus consejos para la vuelta a casa.

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