17 momentos en los que agradecerás (y mucho) tener un portabebés (ergonómico).

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Una mochila, un mei tai, una bandolera, un tonga, un fular tejido o elástico… las posibilidades para llevar a nuestros hijos muy cerquita son múltiples, eso sí, muy importante que sean portabebés ergonómicos, nada de colgonas por favor.

Los beneficios de portear son múltiples, a nivel óseo, para la lactancia, para el desarrollo cognitivo y neuronal, para lo propia seguridad y autoestima de los bebés… pero aparte de éstos beneficios indiscutibles, igual no te habías planteado éstos que sirven para facilitarte, y mucho, el día a día.

18 razones por las que te alegrarás, y mucho, de tener un portabebés:

1. Cuando viajes:

– En coche ¿hay algo más coñazo que plegar y desplegar la silla de paseo? ¡con un portabebés te olvidas!
– En tren, avión ó autobús… con un portabebés podrás dormirte sin miedo a que el bebé se caiga ¡descanso para ambos!
– En metro, porque en hora punta tratar de meter una sillita de niño en el vagón puede ser misión casi imposible, pero con un portabebés sólo necesitas un hueco para ti.

Además ¿has intentado tirar de una maleta y empujar un carrito a la vez? os aseguro que no es nada fácil.

2. Cuando tengas que utilizar escaleras:

Si visitas a un amigo que vive en un bloque sin ascensor, o paseas por la ciudad, o en la consulta del dentista… no hace falta que os recuerde lo agotador que resulta salvar las escaleras con una sillita de bebé.

3. Cuando vayas a la compra:

¿Has intentado empujar una sillita de paseo a la vez que un carro de la compra? Yo sí, y creedme, es para expertos, no apto para todos… de hecho, lo más probable es que termines dando en los tobillos a más de uno. Con un portabebés éste problema se soluciona y, además, el peque se podrá dormir y tú hacer la compra mucho más relajadamente que si se pone a llorar en la silla porque, por ejemplo, quiere brazos.

4. Cuando tienes hijos mayores:

Si el bebé tiene hermanitos más mayores, es mucho más fácil salir de paseo  cuando tienes las dos manos libres: para darles tu mano, para empujarles en el columpio…

5. Cuando vayas a la piscina o a la playa: 

Con un portabebés que puedas utilizar en el agua, como algunas bandoleras específicas o un tonga, bañarte con el bebé será mucho más fácil y cómodo para ambos.

6. Cuando quieras practicar senderismo:

¿Te imaginas llevar una sillita de bebé por un sendero? no, obviamente, pero con un portabebés sí podrás practicar senderismo y además, es un plan genial para hacer en familia y disfrutar en plena naturaleza.

7. Cuando quieras hacer las tareas de la casa:

A excepción de tareas pontencialmente peligrosas, como cocinar o planchar, es fácil seguir con la limpieza o la colada si tienes un portabebés y el pequeño quiere brazos y/o dormir junto a mamá.

8. Cuando quieras dar el pecho fuera de casa:

Si vas de paseo, estás de vacaciones, o te encuentras visitando un museo y no quieres perder ni un minuto, dar el pecho en una bandolera o un fular es sencillo (y hay muchos tutoriales en internet sobre cómo colocar a los peques para poder lactar desde un portabebés), así podrás seguir tu ruta y el bebé podrá ir comiendo sobre la marcha.

9. Cuando tu bebé tenga gases o reflujo:

Portear ayuda a expulsar los gases y alivia el reflujo, y además, mientras, tenemos dos manos libres ;).

10. Cuando quieras hacer ejercicio:

Puedes hacer yoga, bailar o caminar sin ningún impedimento cuando tienes un portabebés y así, ni tienes que renunciar a ello si te apetece, ni separarte de tu hijo para hacerlo.

11. Cuando llueva:

Sí, ya sé que los plásticos para las sillitas son muy fáciles y versátiles, y en ocasiones una muy buena alianza si además hace viento o mucho frío, pero es mucho más fácil llevar un paraguas si llevas a tu hijo pegado a ti, que si tienes que sujetar el paragüas y empujar un carrito a la vez, acabarás empapado casi seguro.

12. Cuando eres mamá de múltiples:

Llevar a dos niños cogidos puede ser una ardua tarea si no dispones de una ayuda como un portabebés, especialmente, si quieres ir a la compra, a pasear o al pediatra… con un par de bandoleras o fulares o incluso mochilas puedes llevar a tus hijos fácilmente y podrás encontrar tutoriales fácilmente en la red sobre cómo colocarlos.

13. Cuando tienes perro:

Salir a pasear a tu peludo es algo que hay que hacer un mínimo de 3 veces al día, y un portabebés resultará un gran aliado para poder hacerlo cómodamente; si alguna vez habéis probado a pasear un perro y empujar un carrito a la vez, sabréis que es un auténtico coñazo.

14. Cuando los niños están enfermos:

Sabemos que cuando nuestros hijos están malos, o están saliendo los dientes, o acaban de vacunarse es probable que sólo quieran brazos y sentirse muy cerquita de mamá o papá, así que, en este caso, con un portabebés podrás cubrir las necesidades de protección y cariño que tu hijo necesita y podrás continuar haciendo lo que te apetezca.

15. Cuando los niños comienzan a andar:

Cuando nuestros pequeños se lancen a descubrir el mundo, fácilmente no querrán ir todo el rato en su silla, pero también es probable que si sales de paseo, se cansen cuando lleven un rato caminando y quieran brazos, y descansen y quieran volver al suelo… en este caso, cargar con la silla es innecesario e incómodo, y como sustituto, una bandolera o un tonga, por ejemplo, se ponen rápido y fácil y pueden guardarse en tu bolso, por ejemplo, ocupando muy poco espacio.

16. Cuando estés embarazada:

Si no hay nada que lo impida, puede que estando embarazada tu hijo mayor pida brazos o quieras salir a la calle sin necesidad de llevar silla, en este caso, puedes portear a la espalda y será totalmente seguro.

17. Cuando tenemos niños que ya no utilizan silla:

En nuestro caso, por ejemplo, mi hijo de casi 4 años hace mucho tiempo que ya no quiere silla, pero no por ello significa que siempre le apetezca caminar, o que no se canse, o que no se ponga malito o, simplemente, que quiera brazos. En estos casos, si no utilizas un portabebés, es fácil que nos cansemos enseguida al tenerlo en brazos, 17 kilos son muchos para cargarlos a pelo, por ello, porteamos con una mochila específica para niños mayores que además, es una maravilla, aquí podéis leer un post que escribí sobre ella.

Como véis, un portabebés puede simplificarnos y ayudarnos mucho en la tarea de ser padres, eso sí, siempre, que sea porteo ergonómico, las colgonas son nefastas para nuestra espalda, son tremendamente incómodas para los peques y pueden resultar incluso peligrosas.

¿y vosotros porteáis? ¿añadirías alguna situación más en el que el porteo os ayude con vuestros hijos? ¡os escucho :)!

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1 Comment

  1. Paula Ago 25, 2015 at 7:59 pm

    Para cuando la mama necesita mimos de su pequeñin, mi chico de 2 meses aun no sabe dar abrazos y tenerle en el portabebes hace que le sienta muy cerquita sin cansarme los brazos.

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