Cuando llega el destete

 

12

Si me hubieran preguntado por el destete definitivo de mi hijo hace tan sólo un mes, lo habría proyectado en un futuro lejano, sin prisa y sin atisbar, ni mucho menos, que estaba a la vuelta de la esquina.

Y llegó.

Tres años después, de repente, mi hijo se desteta sin avisar, sin dar pistas que me hubieran hecho estar alerta e ir acomodándome un poco a la nueva etapa, así de repente, como él ya acostumbra a crecer.

Crecer de repente, qué ironía. Nos pasamos la infancia de nuestros hijos deseando que empiecen a gatear, a caminar después, a comer solitos, a dejar la tortura del pañal, a vestirse solitos… sin darnos cuenta de que los niños crecen a velocidad relámpago y que echaremos de menos cada minuto de gateo, de primeros pasos, de las pedorretas en la tripa y risas infinitas mientras cambias el pañal, o las caras de asco e intriga cuando empiezan a probar nuevos sabores y texturas.

Han sido tres años de lactancia maravillosos, donde ha corrido mi leche y sus sonrisas, donde mientras él alargaba su mano para tocarme la cara yo me derretía, hemos luchado fieros contra críticas y punzadas externas que no entendían las maravillas de la lactancia prolongada, hemos escrito un libro de momentos únicos e impagables, un libro al que tú has decidido poner un punto y final, un libro que guardaré para siempre transformado en millones de recuerdos grabados a fuego en mi memoria.

Yo, que aún lo estoy asimilando, no puedo más que sonreir cuando recordaba mi extrema ignorancia antes de dar a luz, donde pensaba que 6 meses de lactancia eran más que suficientes y veía el ejercicio de alimentar a mi hijo con mi cuerpo como una obligación, una carga de madre abnegada que lo hace porque sabe que es lo mejor para su hijo, pero nunca  como algo que compartir, disfrutar y, menos aún, echar de menos. Y me quivocaba, me quivocaba de punto a punto.

A nivel físico no he notado nada, pues ha sido tan progresivo que aunque yo no lo vi venir, sí lo hizo mi cuerpo, y se fue preparando poco a poco para terminar con esa parte de mí tan ancestral como salvaje, tan mamífera.

Me enorgullezco de que, igual que en las anteriores etapas, tú hayas decidio cuándo cortar esta parte del cordón, de haberte acompañado, de haberte dado lo mejor de mí durante estos tres años y de que crezcas naturalmente, como debe ser.

Ahora seguimos cogiendo el sueño abrazados, nada ha cambiado entre nuestros lazos y caminamos juntos de la mano en esta tremenda aventura que es crecer.

(Visited 61 times, 1 visits today)

8 Comments

  1. Con mamitis e hijitis Oct 28, 2014 at 3:09 pm

    Que bonitas palabras! Yo tb estaba muy equivocada.
    Te sigo!
    Un besito!

    Reply
    1. Elena Nov 5, 2014 at 9:09 am

      ¡Cómo cambia la perspectiva una vez que eres mami! ¿verdad? 🙂 Encantada de tenerte por aquí ¡Un beso!

      Reply
  2. Mama jumbo Oct 28, 2014 at 6:25 pm

    Muy bonito y cierto, yo con el mayor no lo ví venir tampoco, sabía que podía pasar pues estaba embarazada de su hermana, yo estaba mentalizada e ilusionada por hacer tandem, pero no pudo ser.
    Un beso.

    Reply
    1. Elena Nov 5, 2014 at 9:11 am

      Justo eso me ha pasado a mí, al tercer mes de embarazo ha sido cuando mi hijo a decidido destetarse, no sé si en relación con el embarazo o no, pero ha llegado y ha sido por su decisión así que no puedo estar más orgullosa, aunque me quedo con las ganas también de una lactancia en tandem. ¡Un beso!

      Reply
  3. Sonia (la mamá de Álvaro) Nov 2, 2014 at 1:56 pm

    Precioso post. Me ha encantado de principio a fin
    Un beso y animo en esta nueva etapa

    Reply
    1. Elena Nov 5, 2014 at 9:16 am

      Muchísimas gracias Sonia, por tus palabras y por tus ánimos 🙂 ¡Un abrazo!

      Reply
  4. Mi Mundo con ellos Tres May 26, 2015 at 10:37 pm

    Que bonito!!!!
    Es muy contradictorio todo!
    El alegrarnos por verlos crecer y avanzar y el entristecernos inevitablemente xq sabemos que se nos escapan día a día!
    Te sigo guapa!

    Reply

Leave A Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.