Que sea una horita corta

ImageProxy

Gran parte de mi embarazo (especialmente en la recta final)  me lo pasé escuchando la socorrida y muy extendida frase  “que sea una horita corta”. La primera vez que la oí, le pregunté a mi madre qué significaba aquella frase hecha, porque no tenía ni idea de por dónde iban los tiros.

Odiaba encontrarme con vecinos, familiares, amigos de amigos… que a la mínima ya te deseaban “suerte”, “que pase rápido”, “que no te duela mucho”, “que te sea leve”… frases entonadas con toda la buena intención, sí, pero que son reflejo de creencias arcaicas y llenas de desmotivación para la futura madre.

¿Por qué nos empeñamos en seguir vendiendo a las embarazadas la idea de que el parto es algo que horrible, que mejor que pase cuanto antes? A mí me daba pánico pensar en mi propio parto, absoluto terror, soñaba incluso con que no iba a ser capaz de parir, que el dolor podría conmigo y me doblegaría, llegué incluso a desear que me durmieran entera y así no enterarme de nada.

Lanzar a una mujer a su propio parto llena de miedos es una grave equivocación. El miedo paraliza, te hace perder la confianza y la fuerza en ti misma, te hace dudar, te quita tu poder y te hace olvidarte que estamos diseñadas para parir y que sabemos hacerlo.

Necesitamos confianza en nosotras mismas, necesitamos actitud positiva para enfocar este maravilloso momento de una forma completamente distinta a la que habitualmente la sociedad nos tiene acostumbradas.

Es importe armarse de poder, un poder que nos permita conectar con nosotras mismas, con nuestro cuerpo y con el bebé (o los bebés) que viene en camino, ambos, madre e hijo, necesitan esa conexión, necesitan ese poder, esa confianza para que todo fluya.

Todo esto, tiene una base científica, no os creáis que es simple misticismo, por un lado, una de las hormonas responsables del correcto desarrollo del parto, la oxitocina, puede verse bloqueada por la adrenalina, hormona que como bien sabemos, segregamos ante estados de miedo.

Por otro lado, el miedo bloquea nuestro cuerpo, nuestros músculos, lo que puede traducirse en un parto más largo y doloroso, puesto que el cuerpo tiene que hacer mucho más trabajo para conseguir la dilatación.

Entonces ¿por qué muchas madres que cuentan su experiencia hablan de partos traumáticos y enormemente dolorosos? pues porque probablemente, y por desgracia, así fueron realmente. Porque ellas se hacen eco del “que tengas una horita corta” que ya oyeron en su momento, y así, todo este camino de miedo e inseguridad va pasando de generación en generación, de mujer en mujer, como una herencia emponzoñada, un lastre.

Por eso, si cuando cuando nos dirijamos a una futura mamá, sustituimos los anticuados consejos por otros cargados de optimismo y positividad, le estaremos dando uno de los mejores regalos, porque la estaremos envalentonando y dando el poder necesario para que, en lugar de,“sufrir su parto”, lo que haga sea disfrutar su parto.

Keep Calm (Mediana)

Notas a esta entrada: Esta entrada fue publicada originalmente el día 6/02/14. Por un problema en el sitio web se eliminó por error arrastrando con ella los comentarios y aportaciones de los lectores. Pude recuperar el contenido íntegro del blog menos esta entrada, misterios de las bases de datos. Por suerte, conservo copia de todo lo que escribo y me escriben en el blog, y aunque no he podido restaurar el original tal cual, lo publico de nuevo y a continuación dejo los comentarios publicados en el post original.

Gracias  a todos y disculpad las molestias.

Comentarios publicados en el post original:

1 2

3

4

5 6 8

(Visited 355 times, 1 visits today)

2 Comments

  1. almugm Dic 10, 2014 at 12:24 pm

    Qué bien me viene leerte. Estoy trabajando para tener un parto natural y cada palabra de ánimo se agradece.

    El miedo, la falta de intimidad, esas luces fuertes de los hospitales… todo eso hace que la adrenalina se dispare y haga que duela todo más e incluso frena dilataciones, porque deja a la oxitocina fuera de juego. Pero hala, en vez de aprender de la experiencia, siguen empeñados en llevar los partos de esa manera antinatural y contraproducente… pues pa ellos, yo no la quiero. Y siempre deseo a la gente que todo vaya bien y lo disfrute mucho. 🙂

    Reply
  2. Úrsula Jul 17, 2015 at 3:03 pm

    En mi caso, en mi 1er parto, como le tengo pánico a las agujas, tenía claro que no me pondría epidural, fui muy segura de mi misma, quizas porque mi madre siempre me dijo que aunque doloroso, el dolor del parto era totalmente aguantable y que veía muy bien mi decisión de no ponerme la epidural, siempre me hablo de la importancia de la respiración y de estar tranquila.

    El primero fue muy duro prácticamente 24h de parto, pero siempre estuve tranquila y no atemorizada, eso si, quede agotada. El 2do ya sabía por propia experiencia lo que podía esperar y fue genial, y ahora de 38 semanas a ver que tal va el 3ro ?

    Reply

Leave A Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.