Publicidad engañosa y verdades a medias IV.

9

Hace dos días os pedía opinión por el blog y por las Redes Sociales sobre el nuevo anuncio de una conocida marca de leche, vuestras respuesta la mayoría fueron muy de acuerdo con mi idea personal, aunque algunos detalles no se pusieron de manifiesto en los comentarios porque tal y como yo sospechaba, son conceptos que tenemos tan normalizados que ni siquiera nos damos cuenta.

Aquí podéis ver los comentarios sobre el tema en mi blog y aquí los que se hicieron a través del facebook de Mamirami.

Este es el spot en cuestión:

Cuando estudiaba bachillerato, mi profesora de Lengua dedicó muchas clases a explicarnos cómo funciona la publicidad, y si bien yo obviamente no soy una experta en el tema, sí aprendí que en la publicidad todo está medido, hasta el último detalle y por lo general, todo se mueve en torno a generar ventas a costa de lo que sea, muchas veces incluso, mintiendo y rozando la ilegalidad (a veces, incluso traspasándola), ya conocéis otros post que he hecho sobre el tema en la sección publicidad engañosa.

Mi opinión va muy en consonancia con lo que expuso una lectora, Esmeralda Conde y con lo que la mayoría habéis expuesto, que no es tanto el hecho del biberón en sí (como otros comentasteis que también) si no que la cosa es más compleja ,a saber:

– Lo que más me molesta con diferencia de este anuncio, es el juego nada aleatorio que han echo entre dar el pecho y dar el biberón.

Por un lado, el tema lactancia ni siquiera se aprecia realmente, sólo se deja intuir con una madre que a lo lejos, en un plano oscuro y gris, alejada y de espaldas suponemos que está dando el pecho, pero sólo eso, lo suponemos, porque no se deja ver de una forma real y clara y la imagen es fugaz. En contraposición a esa madre austera, gris que casi se esconde para dar el pecho, tenemos un primer plano maravilloso, llevo de luz y con un rollizo bebé (que por cierto, me cuesta creer que llegue a los 6 meses, y recordemos que la publicidad tipo 1 está prohibida) tomando biberón y acompañado de las palabras “te di la vida”. Muy “sutil” todo… y totalmente malintencionado y fraudulento.

– Por otro lado, la normalización en nuestra sociedad del “parirás con dolor”. Una madre que está dando a luz en el potro (de torturas), chichando, en posición tumbada (cuando se sabe que esa posición es antinatural para dar a luz), en una escena que también es muy gris… todo muy lúgubre. Flaco favor hacemos a la lucha para empoderar a la mujer manteniendo estos dogmas en tornos al parto y el nacimiento.

Recurrir a la publicidad emocional para hacer caja, vendiendo estereotipos obsoletos y a extinguir, queriéndonos vender la moto de que la lactancia es oscura y gris y hay que relegarla a un segundo plano y que lo que pone rollizos y da la vida a nuestros hijos es únicamente el biberón, me parece denunciable, muy ruin y nada profesional.

Tal y como dijo Esmeralda en su comentario y del que ahora me hago eco ¡qué vuelvan los publicistas que hicieron el anuncio del Flex! lo cual, además, demuestra que se puede hacer publicidad de una forma coherente, transparente y emotiva sin tener que recurrir a engaños y mediocridades.

Posts relacionados

1 comentario

  • Responder
    Edith Ugarte
    Ene 26, 2014 at 12:00 pm

    Completamente de acuerdo con todo lo que has dicho.
    Lamentablemente no es nada nuevo… la “manipulación” en los medios de comunicación está a la orden del día.
    Lo malo es que este anuncio les parecerá maravilloso y natural al 95% de las personas que lo vean.

Deja un comentario