¡Me ha picado un bicho!: Guía para distinguir las picaduras de insectos en los niños y saber cómo actuar en cada caso.

¡Ya está aquí el verano! Esa estación del año que o te encanta o la sufres con resignación. Comenzamos la temporada de baños, de las olas de calor, del fin de las clases y de disfrutar en familia. Y ¿qué no falta verano tras verano? ¡las picaduras de insectos!

El verano activa a un montón de pequeños insectos que están encantados de llenarnos de granitos un año más. Pasamos más tiempo al aire libre, dormimos con ventanas abiertas y utilizamos menos ropa, lo que favorece las odiosas picaduras.

¿Sabemos distinguir las picaduras de insectos o cuándo debemos acudir a un centro de salud? ¡Os doy todos los detalles!

Picaduras de insectos: cómo diferenciarlas

Las picaduras de insectos más comunes son las de mosquito, avispa, abeja, pulga, araña, hormiga y garrapata y son bastante fáciles de identificar si nos fijamos un poco.

– Mosquito:

Las picaduras de mosquito son las reinas del verano. Su molesto zumbido antes y las picaduras que nos dejan después, hacen de los mosquitos unos insecto nada deseados en las casas. Hay quien tiene suerte y apenas le pican, y hay otros (como una servidora) a la que le pican hasta en los sitios más recónditos.

Yo, personalmente, he probado de todo contra ellos, desde las gotas de árbol de te, a las pulseras de citronela, repelentes en crema… y la verdad, hasta ahora, no he encontrado nada que sea realmente eficaz.

Las picaduras suelen ser redondas y ovaladas, ligeramente abultadas y sin una concentración muy numerosa de picaduras en la misma zona. El mosquito es el insecto que más pica a los niños. Si conocéis algún repelente que os de resultado ¡ Contadme!

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– Abeja – Avispas:

En mi vida me han picado abejas en tres ocasiones y las recuerdo perfectamente. El dolor es muy intenso, de hecho, se me ponen los pelos de punta de acordarme.

La picaduras de estos insectos arden y se hinchan. Se puede identificar fácilmente porque la roncha tiene en el medio un punto rojo y es posible que aún esté el aguijón.

Las recomendaciones son: extraer el aguijón cuanto antes, lavar la zona con agua y jabón y aplicar hielo para aliviar la quemazón.

No son picaduras que requieran especial atención a no ser que observemos en el niños síntomas de alergia, en cuyo caso debemos acudir a un centro de emergencias cuanto antes. Algunos de los síntomas de alerta son problemas respiratorios y taquicardias.

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– Pulga:

¡Cómo pican las picaduras de pulga! ¡Es horrible! Son fácilmente identificables porque suelen aparecer en grupo, muy cerca unas de otras y su picor es muy intenso.

Si a nuestros peques les pica una pulga, aunque haya sido fuera de casa, es recomendable lavar toda la ropa que haya llevado puesta así como las sábanas, toallas, alfombras e incluso, cortinas. Las pulgas se reproducen extraordinariamente rápido, así que nosotros debemos actuar enseguida.

No representan ninguna gravedad más allá del malestar. Es conveniente, eso sí, evitar que los niños se rasquen para que los granitos no se infecten.

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– Garrapata

Es posible que cuando nos percatemos de la picadura, la garrapata aún esté ahí. Es importante extraerla con mucho cuidado para evitar que la cabeza quede dentro de la piel. Podemos ayudarnos de unas pinzas o acercarnos a un centro de salud y comentarles lo ocurrido. Una curiosidad: las picaduras de garrapata no son dolorosas.

Por lo general, una picadura de garrapata no reviste gravedad, pero sí es cierto que existe una afección en niños denominada parálisis por garrapata. Se cree que las culpables son las garrapatas hembras al transmitir un tóxico que, mediante la picadura, provoca parálisis muscular ascendente (comienza afectando a la parte inferior del cuerpo y va subiendo a medida que avanza). También puede afectar a la respiración normal del niño.

El tratamiento es la retirada de la fuente del tóxico, osea, la garrapata. Lo recomendable, si sospechamos que nuestro hijo está sufriendo una parálisis por garrapata, es acudir a un profesional médico para que lo evalúe.

Las garrapatas también pueden transmitir enfermedades como la de Lyme o la Tularemia, aunque esto es una situación poco habitual.

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– Araña:

Lo habitual es hablar de picadura de araña, sí, pero como curiosidad os comento que las arañas no pican ¡muerden! Sí, son así de “simpáticas”.

¿Cómo sabemos que ha sido una araña la que ha mordido a nuestro hijo? Precisamente, por lo que comentábamos anteriormente. Al ser una mordedura, podremos distinguir fácilmente dos puntos en la lesión.

Las molestias asociadas, por lo general, son similares a las que nos provoca una picadura de avispa o abeja. Zona enrojecida, dolor e hinchazón, y poco más (que ya es bastante).  Las recomendaciones son las mismas que con el resto de insectos: lavar la zona con agua y jabón, aplicar frío y visitar a un profesional médico en caso de que los síntomas se agraven.

Hay tres tipos de arañas cuya mordida es especialmente peligrosa: la araña marrón, la viuda negra y la tarántula europea. Sí, lo sé, sólo de pensarlo se ponen los pelos como escarpias. En España, las mordeduras de estas tres compañeras no revisten tanta gravedad como sí lo hacen sus homónimas americanas. No obstante, si sospechamos que cualquiera de estas puede haber mordido a nuestro hijo, es recomendable que un sanitario lo valore.

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– Hormigas:

Picadura de hormigaAl igual que ocurre con las arañas, las hormigas también muerden. De hecho, si os ha ocurrido alguna vez, es una sensación de ¡Uy! ¡Me ha mordido! Muy desagradable.

Al morder, el veneno provoca quemazón y es habitual que la zona se inflame y duela. Al igual que en los demás casos de picaduras de insectos, hay que vigilar posibles síntomas de alergia.

Identificar, aliviar y observar.

En todos los casos, las medidas que como padres debemos tomar antes las picadura de insectos a nuestro hijos es: identificar qué tipo de insecto es el que ha picado, lavar la zona con agua y jabón, aplicar hielo para desinflamar y observar posibles reacciones alérgicas.

En el caso concreto de la garrapata, debemos cerciorarnos de que la cabeza no haya quedado dentro de la piel y que no se produzca la conocida parálisis por garrapata.

Es una buena idea, además, utilizar repelentes efectivos si vamos a ir al campo o a zonas potencialmente pobladas de insectos. De igual manera, hay barritas que sirven para aliviar la quemazón que suelen producir las picaduras o mordeduras y es una estupenda idea llevarlas siempre encima.

¡Feliz verano!

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1 Comment

  • Reply
    sibaritismosdeinma
    Jun 25, 2017 at 3:52 pm

    pues este post va bien tambien para vigilar en adultos que a veces no sabemos que nos ha picado

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